La Xunta de Galicia invertirá dos millones de euros en un plan renove de los muebles para paliar los efectos que ha provocado en el sector de la comercialización de los muebles la implantación de la multinacional sueca Ikea en A Coruña, el pasado mes de julio. El objetivo de esta medida es generar unas ventas de unos 30 millones de euros en lo que resta de año.
Estas ayudas, publicadas ayer en el Diario Oficial de Galicia (DOG) y conocidas como “plan re-Móblate, concederán hasta 280 euros de subvención a las personas físicas, mayores de 18 años de edad, que adquieran muebles de madera para el hogar o colchones por un valor superior a los 600 euros (impuestos excluidos) en un establecimiento de venta de muebles ubicado en Galicia y que pertenezca a una pyme o bien trabajadores autónomos. La rebaja sobre el precio de la venta es del 15%, que se reparte entre el Igape (el 7%) y los comercializadores y fabricantes (el 8% restante).
El Gobierno autonómico explica que estas ayudas públicas se justifican porque el sector de la madera en Galicia está seriamente afectado por los efectos de la crisis a nivel global, con un descenso del 22% en la facturación del año 2009, respecto al ejercicio anterior. En el caso la primera transformación de la madera, la caída es del 31%, mientras que el sector de la carpintería y mueblería cayó un 22%.
El objetivo del plan, consensuado por la Xunta con la Federación Galega de Comerciantes do Moble, es incentivar la compra de muebles con medidas similares a las que implantó el Gobierno autonómico para el sector de la automoción, ya que considera que ese sistema de ayudas para la adquisición con achatarramiento de vehículos “fue un éxito”.
Sin embargo, el plan parece pensado para paliar los posibles efectos que pueda provocar en las empresas comercializadoras de muebles la implantación en Galicia de la multinacional sueca Ikea, ya que la orden del Igape limita las ayudas a los bienes que se adquieran en los establecimientos que pertenezca a una pyme radicada en la comunidad o a un autónomo.
Estas prevenciones no las tienen con los fabricantes, ya que señala que pueden participar de estas ayudas todos aquellos que lo deseen “cualquiera que sea su tamaño y domicilio social”. Las únicas exigencias son las de estar al corriente de sus obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social y no tener el domicilio en paraísos fiscales, además de rebajar el precio de la mercancía un 5% a los comercializadores.
Perdida de valor
En Galicia, la segunda transformación de la madera (mobiliario y carpintería) facturó 535 millones de euros en 2009 y dio empleo a más de 14.200 personas. La crisis económica y la bajada del consumo han dejado huella en el sector, que ha sufrido en 2009 una caída del 16% en facturación y del 9% en el empleo con respecto al año anterior. Según la Federación Galega de Comerciantes do Moble, en la comunidad gallega hay unas 2.000 empresas de muebles en las que trabajan cerca de 9.000 trabajadores. Si se suman las fábricas que las surten, la cifra ascendería a 22.000 empleos.
Un estudio de la Cámara de Comercio de Vigo subraya que Galicia genera la mitad de la madera de España pero sólo el 10% se transforma en esta comunidad en muebles, por lo que se produce una pérdida de valor. Mientras, las comunidades de Cataluña, Andalucía, Valencia y Madrid concentran la fabricación nacional de muebles.









